sábado, mayo 06, 2006

Giganten

In Oil we trust. Con esta frase que podría haber suscrito el mismo James Dean en Gigante, van impresos los billetes de este juego diseñado por Wilko Manz en 1999. Lo distribuye Kosmos.

El juego consiste en extraer petróleo, trasportarlo, almacenarlo y venderlo. Sencillo, no? Para ello disponemos de torres de extracción, camiones, trenes y tanques de almacenamiento.


















El juego es para 2, 3 ó 4 jugadores. La duración, según lo que indica la caja , de 70 a 90 minutos.


La mecánica de juego consiste en rondas de 9 acciones cada una de ellas. Durante una ronda, ajustaremos los precios de compra de cada una de las tres compañías que compran petróleo y tomaremos una carta de acción. Estas dos, son las únicas acciones donde el azar hace su aparición en el juego.


A partir de aquí tendremos que decidir cuantos puntos de movimientos dedicamos a que nuestro camión busque las bolsas de petróleo para construir las torres de extracción y cuantos dedicamos a situar nuestro tren en un lugar óptimo para trasportar el petróleo ya extraído.


Otras acciones especiales, te permiten fastidiar a los adversarios. Puedes mover sus trenes hacia atrás o bien manipular el precio de compra del petróleo, bien para beneficiarte a tí, o para perjudicar a los otros.


Sin duda, la última acción es la que mas gracia tiene del juego: la subasta. Al final de cada ronda las empresas petrolíferas que compran el oro negro subastan a qué jugador le compran el petróleo. Los jugadores pujan por la posibilidad de vender su mercancía ofreciendo licencias de venta (que han ido recolectando a través de sus cartas de acción).


Se celebran tres subastas consecutivas, una por cada compañía. Además de vender hay otra circunstancia que añade tensión a la puja. El petróleo que puede almacenarse por tanque de almacenamiento es limitado , lo cual hace que el petróleo que no consigas vender haga que en el siguiente turno tengas que malvender a precio irrisorio.


Una vez que una torre de extracción está sacando petróleo del subsuelo no puedes decir - "cierro el grifo, que ahora no me viene bien producir". A poco que el juego avanza, los tanques se llenan y los jugadores comienzan a ponerse nerviosos. Es frustrante ver como el oro líquido lo tienes que vender a precio de Casera cuando has invertido una gran cantidad en conseguirlo.





El juego es divertido y se puede jugar fácilmente en hora y media a poco que los jugadores conozcan las reglas.


Las reglas se explican en menos de 10 minutos. Los componentes del juego están muy bien. Desde el tablero que es bonito y consistente, a los billetes, que esta vez no son de papel de fumar como en el St. Petersburg. La caja del juego es preciosa.


Oí hablar por primera vez de este juego en la web de Bruno Faidutti, el diseñador de joyas como Diamant .Giganten fue finalista del Spiel des Jahres en 1999.


El juego viene con las instrucciones en alemán. Existe una traducción al inglés en Boardgamegeek y hay una traducción al español hecha por mí. No se vende en España (ni se venderá) aunque es fácil hacerse con una copia nueva en Alemania a través de Ebay. El precio con trasporte no llega a los 30€.


Tenéis mas información del juego en la BGG . En Billabong Boardgamers hay un review en inglés.


Pues eso! Petróleo en Texas! La gran aventura te llama.



Technorati Tags:
, ,

1 comentario:

Mario Aguila, abogado U.C. - aguila@aucia.cl dijo...

Entretenido juego, aunque un poco largo (para ser de nivel liviano-mediano de complejidad), especialmente porque se vuelve reiterativo. No hay una progresión clara.

Tal vez una variante podría ser: cada vez que una carta roja no es sacada por algún jugador, el tren negro avance 1 espacio más del indicado en dicha carta. Pasaría a tener otro elemento estratégico el sacar esa carta: ralentizar o apurar el fin del juego.